Cuando
la comunidad de la escuela (directivos, docentes, alumnos,
cooperadores, padres y madres) después de mucho esfuerzo,
gestiones, trámites, rifas, actividades logran comprar media
docenas de computadoras o armar un laboratorio de informática, ¿resuelven
los problemas de equipamientos? no, sólo lo palian
transitoriamente. En dos o tres años más, dicho equipamiento
quedará obsoleto o al menos esa será la percepción que tendrán
los nuevos alumnos y sus padres; y se escucharán las quejas de
los docentes por su lentitud, ineficiencia, cuelgues o por los
diversos problemas que se sucederán uno tras otro, lo que irá
conformando un clima que presionará para un nuevo gran esfuerzo y
nuevas compras.
Es
que la tecnología no viene sola, o mejor dicho, incluye dentro de
sí conductas y valores estimulados por el consumismo y por las
presiones que realizan las grandes empresas de las TICs para que
se consuman sus productos.
El
principal cliente para venderle una computadora o un soft es aquel
que ya ha comprado una computadora y un soft, por lo que debe
planificarse su actualización, es decir, cuando el hard y el soft
se vuelvan obsoletos se producirá la nueva venta .
Tal
vez en nuestros países latinoamericanos, con bajo poder
adquisitivo, esto se note menos y el ritmo no sea descartar la
computadora cada año, sino cada tres, pero el mandato indirecto y
manipulador existe y funciona muy bien. Forma parte de algunos
valores de la cibercultura que la Escuela no puede dejar pasar sin
tomarlos en cuenta, si es que queremos ser coherentes con los
valores escritos en los CBC de la EGB y el Polimodal.
Las
famosas Leyes de Murphy están llenas de manifestaciones de esta
parte consumista de la cibercultura. Por ejemplo:
"Cuando
más grande sea la capacidad de almacenamiento del disco rígido,
más rápidamente se llenará y más rápidamente quedaremos sin
espacio"
Y
es cierto, lo viven cotidianamente los adolescentes que tienen
computadoras.
Muchas
cosas están pensadas para esa obsolescencia anticipada. Hasta
acciones aparentemente insignificantes, triviales y rutinarias se
transforman en indirectos agentes promotores de dicha
obsolescencia anticipada.
Vimos
esto en la unidad 3, con el formato .doc, cuando su uso
inapropiada lleva a la obsolescencia impuesta
Todas
esas cosas (y muchas más), deben ser tenidas en cuenta a la hora
del diseño curricular de las materias o contenidos asociados al
uso de las TICs, como en el momento de tomar decisiones para la
compra de equipos
Un
equipo muy lento y que se cuelga con frecuencia puede
transformarse en rápido y eficaz si se pone un sistema operativo
y utilitarios de versiones anteriores y que en la mayoría de los
casos tienen la misma funcionalidad.
De
hecho la computadora, exceptuando las partes móviles y mecánicas
como la disquetera, el teclado, el mouse, puede durar más de diez
años de funcionamiento pleno. está construida para durar y
cumplir perfectamente la mayoría de las necesidades genuinas que
demandará la escuela. Es más, una computadora 486 (o 386) con
muy poca memoria (4Mb por ej), sin disco rígido, sin lectora de
CD-ROM y hasta sin disquetera, puede ejecutar poderosas
aplicaciones que requieren mucho espacio en disco rígido, mucha
memoria, si se conectan en red a una computadora más potente que
tenga un sistema operativo de red del tipo Unix o GNU/Linux
Pero
antes de continuar con esto, retomemos nuestras preguntas
iniciales: ¿Cómo se consiguen las TICs? ¿Cómo se mantienen? ¿Cómo
se amplían y/o actualizan?
A
diferencia de lo que se cree, el componente más caro de las
computadoras no es el hardware sino el software. Cualquier
computadora tiene cargado adentro software que vale el doble, el
cuádruple o más que el valor de la computadora. Esto no suele
notarse por la costumbre de "piratear", palabra mal
usada ya que en realidad lo que se hace no es robar algo a la
fuerza como hacían los piratas, sino copiar ilegalmente algo y
usarlo sin pagar el derecho de uso. Pero se llame como se llame,
rara es la computadora que tiene el 100% de su software comprado.
Y
aquí también tenemos que hacer otra corrección. Tampoco es
cierto que cuando pagamos por un software lo estamos comprando. Si
se lee la letra chica del contrato, se verá que no estamos
comprando el software, sólo pagando el derecho de usarlo y de
usarlo sólo en una computadora. Ni siquiera tenemos el derecho a
copiarlo. Si queremos poder usarlo en más de una computadora
tenemos que pagar licencia por cada una de ellas.
Esto
plantea varias cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de
armar o mantener nuestras salas de informática, entre otras, por
qué no, una cuestión ética y otra de responsabilidad civil.
Frente
a esta realidad, tenemos tres caminos:
-
Pagar
por el software que usamos, lo que implica destinar
importantes sumas de dinero, aún cuando en ciertos casos
pueden conseguirse descuentos comprando las versiones
educativas, que no siempre traen todo lo que las versiones
empresariales o comerciales (Caso típico, Visual Basic, un
lenguaje de programación). Con el agravante de que sabemos
que en poco tiempo se tornará "obsoleto" lo que
provocará o nuevos gastos o caer en la copia ilegal.
-
Seguir
con parte o todo el software ilegal
-
Comenzar
a usar el software libre, que es absolutamente libre de usar,
copiar, modificar y por supuesto, gratuito, entre otras de sus
muchas ventajas (como sistema operativo es mucho más potente,
seguro, prácticamente no existen en él virus y muchos otros
beneficios)
Tal
vez usted no ha sentido hablar hasta hoy de él y las siglas GNU,
FreeBSD, y los nombres Linux, Hurd, Red Hat, Debian, Suse,
Mandrake, Slackware y otros le sean completamente desconocidas. O
tal vez escuchó algo de ello pero nunca lo vio funcionar ni sabe
demasiado de él ni qué papel podría jugar en su escuela.
Distintos
tipos de propiedad/comercialización de software
Pero
antes de verlo, pasemos revista a los sistemas de comercialización
de software que existían antes de aparecer el software libre.
-
Tenemos
el llamado software comercial, que son programas cerrados
(usted no dispone de las fuentes con que está hecho el
ejecutable por lo que no puede modificarlos ni saber realmente
todo sobre él, si tiene alguna puerta trasera, nada). Como
dijimos antes, usted paga por su uso, no puede copiarlo ni
usarlo en más computadoras que por las que pagó la
franquicia. Este tipo de software domina el mercado mundial y
nacional
-
Está
el software shareware, que le permite a usted copiarlo
libremente y usarlo sin pagar por un cierto período de
tiempo. Luego de vencido este (un mes o dos, por ejemplo)
deberá enviarle al autor el pago para usarlo y éste le
garantizará una versión mejor o más completa o algún tipo
de beneficio extra. El monto a pagar suele ser mucho más
reducido que con el software comercial.
-
El
software de dominio público, que no es de nadie y todos
pueden usarlo, copiarlo sin restricciones. Sistema que no
prosperó mucho porque si el software era bueno, cualquiera
podía entonces patentarlo y sacarlo de este sistema, además
que no producía ningún tipo de beneficios como para seguir
manteniéndolo y haciendo crecer.
Frente
a este panorama, hubo alguien que creyó que las computadoras debían
poder usarse libremente sin tener que optar entre pagar o la
ilegalidad. Ese alguien se llama Richard Stallman, un
norteamericano, que en 1985 escribía:
"Considero
que la regla de oro establece que si yo aprecio un programa debo
compartirlo con otras personas que también lo aprecien. Los
vendedores de software prefieren dividirnos, así conquistarnos,
haciendo que individualmente acordemos no compartir programas con
otros.
"Yo
rechazo esta manera de romper la solidaridad con otros usuarios
(....)
"Es
así que para poder seguir usando computadoras sin deshonor, he
decidido reunir un cuerpo de software libre de manera tal de poder
trabajar sin necesidad de ningún programa restringido"
Así
inventa un nuevo concepto distinto al CopyRigh llamado CopyLeft, y
crea una fundación, la Free Software Fundación y una nueva
sigla, GNU
Aclaremos
que por entonces, el principal sistema operativo, el que dio
origen a Internet y a las redes que hoy conocemos, era UNIX. Y había
surgido en una universidad y estaba accesible a cualquiera. Luego
la universidad lo vende y se transforma en un sistema operativo
muy costoso y aparecen numerosas versiones comerciales de él:
Xenix, AIX, Solaris, BSD y otras. Pero no era un sistema operativo
para pequeñas computadoras sino para las muy grandes. Richard
Stallman era uno de los tantos programadores que había aportado a
UNIX y disconforme con lo que había pasado, se decide crear un
nuevo Unix, pero gratuito.
Y
el preámbulo de la Licencia Pública General GNU establece:
"Las
licencias de la mayoría del software están diseñadas para
quitarle la libertad para compartirlo y cambiarlo. En contraste,
la Licencia Pública General (GPL-GNU) tiene el propósito de
garantizarle la libertad para compartir y modificar sin
restricciones el software (para asegurarse de que el software sea
libre para todos los usuarios)
"(...)
Para proteger sus derechos debemos imponer condiciones que
prohiban a cualquier persona negarle estos derechos o pedirle que
cedan los suyos "(...) Por último, cualquier programa libre
de restricciones está amenazado en forma constante)"
Unos
años después, Linus Torvalds, un estudiante de la Universidad de
Helsinki, Finlandia, se propuso escribir un sistema operativo
pequeño que superase a uno que servía para enseñar, llamado
Minix y elaboró un núcleo para una 386, poniendo las fuentes a
disposición de todos en Internet, lejos estaba de imaginar los
alcances posteriores.
Así
nació Linux, que hoy es el sistema operativo predilecto de la
mayoría de las universidades del mundo para armar sus redes, el
sistema operativo con mayor crecimiento en los últimos tres años
a nivel mundial, con más del 12% de todos los servidores del
mundo corriendo en él. Más del 50% de todos los sitios WEB del
mundo utilizan Apache, que es un servidor WEB GNU que viene en
cualquier distribución Linux.
Linux
se usó para hacer los efectos especiales de la película Titanic
y el Pentágono lo eligió como base para armar sus sistemas más
seguros.
La
potencia de GNU/Linux es muy grande, anda en cualquier computadora
desde la 386 en adelante, prácticamente no le afectan los virus,
tiene niveles de seguridad muy buenos que impiden que, por
ejemplo, un alumno pueda borrar los archivos de otro alumno y haríamos
este módulo excesivamente largo si nos extendiéramos sólo en
hablar de sus beneficios para la educación y para la producción.
Puede
usted ir a www.cignux.org.ar
para obtener más información de él y de cómo conseguirlo
gratuitamente.
Cuando usted
instala GNU/Linux en cualesquiera de sus distribuciones (Debian,
Red Hat, Mandrake, etc), que tal vez consiguió comprando una
revista de 9 pesos, o un libro de $40 o la caja de una distribución
de U$S 50 con manual y seis CD-ROM, no instala simplemente un
sistema operativo, instala cientos y cientos de programas de todo
tipo, incluyendo los que cubrirán la mayoría de las necesidades
educativas.
Además
instala un servidor de red, un servidor de web, un servidor de
correo, un servidor de ftp y muchísimas cosas más, que le
permitirán armar una verdadera red, como la que hablábamos en
una unidad anterior. Y lo que es muy importante, puede tener también
libremente las fuentes con que está hecho cada programa.
Pero
esto no es todo. Con el software libre estamos en presencia de una
nueva manera de producir conocimientos. Considere el impacto que
podría tener para el sistema educativo el estudio y aplicación
del modelo subyacente en él
Compartamos
fragmentos de un artículo de la revista Novedades Educativas:
Y
este sistema operativo y los miles de programas asociados
nucleados tras una sigla GNU Es una obra cooperativa, solidaria, de ayuda
mutua de miles de programadores desparramados por el mundo, la
mayoría que ni se conocen, ni tienen contacto directo entre sí,
que emprendieron esta maravillosa aventura de producir un cuerpo
de soft libre, que cualquiera puede copiar, usar, modificar, todo
con total libertad. (un proyecto de crear software libre, que
surgió a mediados de 1980 en EE.UU., para hacer un clon del
principal sistema operativo del mundo, Unix), este duo GNU/Linux
que está revolucionando la industria informática, no es producto
de una empresa ni una empresa es su dueño.
Pregúntense
si alguna vez en la historia de la humanidad un producto de
avanzada tecnología -y con impacto mundial- ha sido producido así,
sin una empresa atrás y menos, gratis, libre, compitiendo con
otros productos comerciales -y venciendo en esa competencia-. Y
sigue produciéndose así, rompiendo modelos de producción de
conocimiento, de comercialización, de producción tecnológica,
planteando nuevas posibilidades. Incluso si el espacio no fuera
tirano, podríamos ver cómo haciendo un producto gratis se gana
plata, extraña paradoja que expresa uno de los tantos cambios de
la época actual.
Puede
preguntarse por qué un software potente y gratuito no ha
alcanzado en Argentina una difusión y uso al menos mínimo.
Ello
se debe a muchas causas. Algunas son fáciles de imaginar, que un
producto sea gratis tiene desventajas para ciertos intereses. Y
además hay mucha plata puesta en juego para que se compren
ciertos productos. Pero por otro lado varias cuestiones más
entran en juego:
-
El
miedo a lo desconocido por parte de quienes tienen a cargo la
parte de informática y que en su formación no han tratado
sistemas operativos de redes ni saben de Unix (para los que no
saben nada de informática ni se dan cuenta de que están en
linux, por la apariencia similar de muchos programas).
-
Si
las cosas ya andan, para qué cambiar, para qué interrogarse
de cómo instalarlo, de qué programas podrían reemplazar a
los que se usan, o de cómo hacerlos funcionar en él alguno
específico que pueda que no exista en el mundo del software
libre. Es preferible lo malo conocido que lo bueno por
conocer.
-
Dificultades
de configuración de algunos periféricos, especialmente los
periféricos "tramposos", incompletos, como los
winmodem, que los fabricantes hacen incompletos simulando los
componentes que faltan por soft (lo hacen para abaratar
costos)
Pero todas esas dificultades se pueden subsanar, e incluso pueden
coexistir Linux y Windows en un mismo disco hasta estar seguros de
la transición y obviamente todo lo realizado en Linux se puede
leer en Windows y lo de Windows en Linux. De hecho usted no se da
cuenta que esto que está leyendo fue escrito en Linux.
Hasta
hace pocos años GNU/Linux era considerado un sistema para gurúes
o fanáticos, o sólo como servidor de redes, pero en los
principales países del mundo ya a partir de 1998 se está
metiendo en los escritorios de los usuarios comunes.
Hoy
la mayoría de las universidades del país ofrecen cursos para
capacitarse en él. El INET en el año 1999 dictó un curso para
los responsables de laboratorios de la provincia de BsAs y las
cabeceras provinciales de la Red Electrónica Federal. Algunos
Institutos superiores lo tienen en sus planes de capacitación,
como el Instituto Superior de Formación Técnica Nº 185 de 3 de
Febrero, BsAs. Muchos negocios de capacitación muestran en sus
carteleras, al lado de los cursos de los paquetes de Microsoft,
Linux y Staroffice (una suite ofimática gratuita que corre tanto
en Linux como en Windows). Son ejemplos de que GNU/Linux está
recibiendo carta de ciudadanía, también en Argentina, y que
muchos ven que en el futuro su impacto será grande, más con el
tema de las licencias de software y las campañas de Software
Legal
La
decisión sobre el software libre no puede quedar sólo en manos
de los informáticos, sino que cada directivo, cada docente,
aunque no sepa nada de informática, debe tener el derecho de
preguntar ¿y por qué no Linux? y no conformarse con
respuestas que esconden el desconocimiento de algo nuevo, la
comodidad y el miedo a innovar.
Linux no es un
tema menor. Así lo ha entendido Brasil, que incluso fomenta la
producción de una versión de Linux en español, para vender (el
servicio de distribución/copia) en Latinoamérica. Existe un
proyecto de Ley que obligará a las reparticiones públicas de que
antes de comprar soft miren si en el software libre no existe una
alternativa a sus necesidades.
Hay tras el proyecto GNU/Linux mucho más
que un software gratis, implica también una manera de concebir la
informática y una manera de relacionarse las personas con estos
potentes recursos comunicacionales y entre sí. ¿No creen que
vale la pena empezar a interesarse por GNU/Linux?
NE
116 - Julio 2000
Lo
importante que debe tener en cuenta es que hoy no es la
alternativa "software comercial vs software libre", sino
"software libre Y software comercial", es decir, tenemos
la posibilidad y necesidad de tomar cosas de uno y otro según las
necesidades y proyectos, además el software libre permite
integrar muy bien otros sitemas operativos y programas.
Concluyendo.
Si bien en la parte final de esta unidad hemos vuelto a la
escuela, en vez de seguir con otras profesiones, lo expuesto vale
para ellas: el software libre está presente en todas ellas y
lo que hemos visto aquí es aplicable a ellas
Fernando J.
Pisani
fjpisani@cignux.org.ar
volver a www.cignux.org.ar