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Fernando J. Pisani

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Consiguiendo el Soft

Cuando la comunidad de la escuela (directivos, docentes, alumnos, cooperadores, padres y madres) después de mucho esfuerzo, gestiones, trámites, rifas, actividades logran comprar media docenas de computadoras o armar un laboratorio de informática, ¿resuelven los problemas de equipamientos? no, sólo lo palian transitoriamente. En dos o tres años más, dicho equipamiento quedará obsoleto o al menos esa será la percepción que tendrán los nuevos alumnos y sus padres; y se escucharán las quejas de los docentes por su lentitud, ineficiencia, cuelgues o por los diversos problemas que se sucederán uno tras otro, lo que irá conformando un clima que presionará para un nuevo gran esfuerzo y nuevas compras.

Es que la tecnología no viene sola, o mejor dicho, incluye dentro de sí conductas y valores estimulados por el consumismo y por las presiones que realizan las grandes empresas de las TICs para que se consuman sus productos.

El principal cliente para venderle una computadora o un soft es aquel que ya ha comprado una computadora y un soft, por lo que debe planificarse su actualización, es decir, cuando el hard y el soft se vuelvan obsoletos se producirá la nueva venta .

Tal vez en nuestros países latinoamericanos, con bajo poder adquisitivo, esto se note menos y el ritmo no sea descartar la computadora cada año, sino cada tres, pero el mandato indirecto y manipulador existe y funciona muy bien. Forma parte de algunos valores de la cibercultura que la Escuela no puede dejar pasar sin tomarlos en cuenta, si es que queremos ser coherentes con los valores escritos en los CBC de la EGB y el Polimodal.

Las famosas Leyes de Murphy están llenas de manifestaciones de esta parte consumista de la cibercultura. Por ejemplo:

"Cuando más grande sea la capacidad de almacenamiento del disco rígido, más rápidamente se llenará y más rápidamente quedaremos sin espacio"

Y es cierto, lo viven cotidianamente los adolescentes que tienen computadoras.

Muchas cosas están pensadas para esa obsolescencia anticipada. Hasta acciones aparentemente insignificantes, triviales y rutinarias se transforman en indirectos agentes promotores de dicha obsolescencia anticipada.

Vimos esto en la unidad 3, con el formato .doc, cuando su uso inapropiada lleva a la obsolescencia impuesta

Todas esas cosas (y muchas más), deben ser tenidas en cuenta a la hora del diseño curricular de las materias o contenidos asociados al uso de las TICs, como en el momento de tomar decisiones para la compra de equipos

Un equipo muy lento y que se cuelga con frecuencia puede transformarse en rápido y eficaz si se pone un sistema operativo y utilitarios de versiones anteriores y que en la mayoría de los casos tienen la misma funcionalidad.

De hecho la computadora, exceptuando las partes móviles y mecánicas como la disquetera, el teclado, el mouse, puede durar más de diez años de funcionamiento pleno. está construida para durar y cumplir perfectamente la mayoría de las necesidades genuinas que demandará la escuela. Es más, una computadora 486 (o 386) con muy poca memoria (4Mb por ej), sin disco rígido, sin lectora de CD-ROM y hasta sin disquetera, puede ejecutar poderosas aplicaciones que requieren mucho espacio en disco rígido, mucha memoria, si se conectan en red a una computadora más potente que tenga un sistema operativo de red del tipo Unix o GNU/Linux

Pero antes de continuar con esto, retomemos nuestras preguntas iniciales: ¿Cómo se consiguen las TICs? ¿Cómo se mantienen? ¿Cómo se amplían y/o actualizan?

A diferencia de lo que se cree, el componente más caro de las computadoras no es el hardware sino el software. Cualquier computadora tiene cargado adentro software que vale el doble, el cuádruple o más que el valor de la computadora. Esto no suele notarse por la costumbre de "piratear", palabra mal usada ya que en realidad lo que se hace no es robar algo a la fuerza como hacían los piratas, sino copiar ilegalmente algo y usarlo sin pagar el derecho de uso. Pero se llame como se llame, rara es la computadora que tiene el 100% de su software comprado.

Y aquí también tenemos que hacer otra corrección. Tampoco es cierto que cuando pagamos por un software lo estamos comprando. Si se lee la letra chica del contrato, se verá que no estamos comprando el software, sólo pagando el derecho de usarlo y de usarlo sólo en una computadora. Ni siquiera tenemos el derecho a copiarlo. Si queremos poder usarlo en más de una computadora tenemos que pagar licencia por cada una de ellas.

Esto plantea varias cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de armar o mantener nuestras salas de informática, entre otras, por qué no, una cuestión ética y otra de responsabilidad civil.

Frente a esta realidad, tenemos tres caminos:

  • Pagar por el software que usamos, lo que implica destinar importantes sumas de dinero, aún cuando en ciertos casos pueden conseguirse descuentos comprando las versiones educativas, que no siempre traen todo lo que las versiones empresariales o comerciales (Caso típico, Visual Basic, un lenguaje de programación). Con el agravante de que sabemos que en poco tiempo se tornará "obsoleto" lo que provocará o nuevos gastos o caer en la copia ilegal.

  • Seguir con parte o todo el software ilegal

  • Comenzar a usar el software libre, que es absolutamente libre de usar, copiar, modificar y por supuesto, gratuito, entre otras de sus muchas ventajas (como sistema operativo es mucho más potente, seguro, prácticamente no existen en él virus y muchos otros beneficios)

Tal vez usted no ha sentido hablar hasta hoy de él y las siglas GNU, FreeBSD, y los nombres Linux, Hurd, Red Hat, Debian, Suse, Mandrake, Slackware y otros le sean completamente desconocidas. O tal vez escuchó algo de ello pero nunca lo vio funcionar ni sabe demasiado de él ni qué papel podría jugar en su escuela.

Distintos tipos de propiedad/comercialización de software

Pero antes de verlo, pasemos revista a los sistemas de comercialización de software que existían antes de aparecer el software libre.

  • Tenemos el llamado software comercial, que son programas cerrados (usted no dispone de las fuentes con que está hecho el ejecutable por lo que no puede modificarlos ni saber realmente todo sobre él, si tiene alguna puerta trasera, nada). Como dijimos antes, usted paga por su uso, no puede copiarlo ni usarlo en más computadoras que por las que pagó la franquicia. Este tipo de software domina el mercado mundial y nacional

  • Está el software shareware, que le permite a usted copiarlo libremente y usarlo sin pagar por un cierto período de tiempo. Luego de vencido este (un mes o dos, por ejemplo) deberá enviarle al autor el pago para usarlo y éste le garantizará una versión mejor o más completa o algún tipo de beneficio extra. El monto a pagar suele ser mucho más reducido que con el software comercial.

  • El software de dominio público, que no es de nadie y todos pueden usarlo, copiarlo sin restricciones. Sistema que no prosperó mucho porque si el software era bueno, cualquiera podía entonces patentarlo y sacarlo de este sistema, además que no producía ningún tipo de beneficios como para seguir manteniéndolo y haciendo crecer.

Frente a este panorama, hubo alguien que creyó que las computadoras debían poder usarse libremente sin tener que optar entre pagar o la ilegalidad. Ese alguien se llama Richard Stallman, un norteamericano, que en 1985 escribía:

"Considero que la regla de oro establece que si yo aprecio un programa debo compartirlo con otras personas que también lo aprecien. Los vendedores de software prefieren dividirnos, así conquistarnos, haciendo que individualmente acordemos no compartir programas con otros.

"Yo rechazo esta manera de romper la solidaridad con otros usuarios (....)

"Es así que para poder seguir usando computadoras sin deshonor, he decidido reunir un cuerpo de software libre de manera tal de poder trabajar sin necesidad de ningún programa restringido"

Así inventa un nuevo concepto distinto al CopyRigh llamado CopyLeft, y crea una fundación, la Free Software Fundación y una nueva sigla, GNU

Aclaremos que por entonces, el principal sistema operativo, el que dio origen a Internet y a las redes que hoy conocemos, era UNIX. Y había surgido en una universidad y estaba accesible a cualquiera. Luego la universidad lo vende y se transforma en un sistema operativo muy costoso y aparecen numerosas versiones comerciales de él: Xenix, AIX, Solaris, BSD y otras. Pero no era un sistema operativo para pequeñas computadoras sino para las muy grandes. Richard Stallman era uno de los tantos programadores que había aportado a UNIX y disconforme con lo que había pasado, se decide crear un nuevo Unix, pero gratuito.

Y el preámbulo de la Licencia Pública General GNU establece:

"Las licencias de la mayoría del software están diseñadas para quitarle la libertad para compartirlo y cambiarlo. En contraste, la Licencia Pública General (GPL-GNU) tiene el propósito de garantizarle la libertad para compartir y modificar sin restricciones el software (para asegurarse de que el software sea libre para todos los usuarios)

"(...) Para proteger sus derechos debemos imponer condiciones que prohiban a cualquier persona negarle estos derechos o pedirle que cedan los suyos "(...) Por último, cualquier programa libre de restricciones está amenazado en forma constante)"

Unos años después, Linus Torvalds, un estudiante de la Universidad de Helsinki, Finlandia, se propuso escribir un sistema operativo pequeño que superase a uno que servía para enseñar, llamado Minix y elaboró un núcleo para una 386, poniendo las fuentes a disposición de todos en Internet, lejos estaba de imaginar los alcances posteriores.

Así nació Linux, que hoy es el sistema operativo predilecto de la mayoría de las universidades del mundo para armar sus redes, el sistema operativo con mayor crecimiento en los últimos tres años a nivel mundial, con más del 12% de todos los servidores del mundo corriendo en él. Más del 50% de todos los sitios WEB del mundo utilizan Apache, que es un servidor WEB GNU que viene en cualquier distribución Linux.

Linux se usó para hacer los efectos especiales de la película Titanic y el Pentágono lo eligió como base para armar sus sistemas más seguros.

La potencia de GNU/Linux es muy grande, anda en cualquier computadora desde la 386 en adelante, prácticamente no le afectan los virus, tiene niveles de seguridad muy buenos que impiden que, por ejemplo, un alumno pueda borrar los archivos de otro alumno y haríamos este módulo excesivamente largo si nos extendiéramos sólo en hablar de sus beneficios para la educación y para la producción.

Puede usted ir a www.cignux.org.ar para obtener más información de él y de cómo conseguirlo gratuitamente.



Cuando usted instala GNU/Linux en cualesquiera de sus distribuciones (Debian, Red Hat, Mandrake, etc), que tal vez consiguió comprando una revista de 9 pesos, o un libro de $40 o la caja de una distribución de U$S 50 con manual y seis CD-ROM, no instala simplemente un sistema operativo, instala cientos y cientos de programas de todo tipo, incluyendo los que cubrirán la mayoría de las necesidades educativas.

Además instala un servidor de red, un servidor de web, un servidor de correo, un servidor de ftp y muchísimas cosas más, que le permitirán armar una verdadera red, como la que hablábamos en una unidad anterior. Y lo que es muy importante, puede tener también libremente las fuentes con que está hecho cada programa.

Pero esto no es todo. Con el software libre estamos en presencia de una nueva manera de producir conocimientos. Considere el impacto que podría tener para el sistema educativo el estudio y aplicación del modelo subyacente en él

Compartamos fragmentos de un artículo de la revista Novedades Educativas:

Y este sistema operativo y los miles de programas asociados nucleados tras una sigla GNU 1 Es una obra cooperativa, solidaria, de ayuda mutua de miles de programadores desparramados por el mundo, la mayoría que ni se conocen, ni tienen contacto directo entre sí, que emprendieron esta maravillosa aventura de producir un cuerpo de soft libre, que cualquiera puede copiar, usar, modificar, todo con total libertad. (un proyecto de crear software libre, que surgió a mediados de 1980 en EE.UU., para hacer un clon del principal sistema operativo del mundo, Unix), este duo GNU/Linux que está revolucionando la industria informática, no es producto de una empresa ni una empresa es su dueño.


Pregúntense si alguna vez en la historia de la humanidad un producto de avanzada tecnología -y con impacto mundial- ha sido producido así, sin una empresa atrás y menos, gratis, libre, compitiendo con otros productos comerciales -y venciendo en esa competencia-. Y sigue produciéndose así, rompiendo modelos de producción de conocimiento, de comercialización, de producción tecnológica, planteando nuevas posibilidades. Incluso si el espacio no fuera tirano, podríamos ver cómo haciendo un producto gratis se gana plata, extraña paradoja que expresa uno de los tantos cambios de la época actual.

Puede preguntarse por qué un software potente y gratuito no ha alcanzado en Argentina una difusión y uso al menos mínimo.

Ello se debe a muchas causas. Algunas son fáciles de imaginar, que un producto sea gratis tiene desventajas para ciertos intereses. Y además hay mucha plata puesta en juego para que se compren ciertos productos. Pero por otro lado varias cuestiones más entran en juego:


  • El miedo a lo desconocido por parte de quienes tienen a cargo la parte de informática y que en su formación no han tratado sistemas operativos de redes ni saben de Unix (para los que no saben nada de informática ni se dan cuenta de que están en linux, por la apariencia similar de muchos programas).

  • Si las cosas ya andan, para qué cambiar, para qué interrogarse de cómo instalarlo, de qué programas podrían reemplazar a los que se usan, o de cómo hacerlos funcionar en él alguno específico que pueda que no exista en el mundo del software libre. Es preferible lo malo conocido que lo bueno por conocer.

  • Dificultades de configuración de algunos periféricos, especialmente los periféricos "tramposos", incompletos, como los winmodem, que los fabricantes hacen incompletos simulando los componentes que faltan por soft (lo hacen para abaratar costos)


Pero todas esas dificultades se pueden subsanar, e incluso pueden coexistir Linux y Windows en un mismo disco hasta estar seguros de la transición y obviamente todo lo realizado en Linux se puede leer en Windows y lo de Windows en Linux. De hecho usted no se da cuenta que esto que está leyendo fue escrito en Linux.

Hasta hace pocos años GNU/Linux era considerado un sistema para gurúes o fanáticos, o sólo como servidor de redes, pero en los principales países del mundo ya a partir de 1998 se está metiendo en los escritorios de los usuarios comunes.

Hoy la mayoría de las universidades del país ofrecen cursos para capacitarse en él. El INET en el año 1999 dictó un curso para los responsables de laboratorios de la provincia de BsAs y las cabeceras provinciales de la Red Electrónica Federal. Algunos Institutos superiores lo tienen en sus planes de capacitación, como el Instituto Superior de Formación Técnica Nº 185 de 3 de Febrero, BsAs. Muchos negocios de capacitación muestran en sus carteleras, al lado de los cursos de los paquetes de Microsoft, Linux y Staroffice (una suite ofimática gratuita que corre tanto en Linux como en Windows). Son ejemplos de que GNU/Linux está recibiendo carta de ciudadanía, también en Argentina, y que muchos ven que en el futuro su impacto será grande, más con el tema de las licencias de software y las campañas de Software Legal

La decisión sobre el software libre no puede quedar sólo en manos de los informáticos, sino que cada directivo, cada docente, aunque no sepa nada de informática, debe tener el derecho de preguntar ¿y por qué no Linux? y no conformarse con respuestas que esconden el desconocimiento de algo nuevo, la comodidad y el miedo a innovar.


Linux no es un tema menor. Así lo ha entendido Brasil, que incluso fomenta la producción de una versión de Linux en español, para vender (el servicio de distribución/copia) en Latinoamérica. Existe un proyecto de Ley que obligará a las reparticiones públicas de que antes de comprar soft miren si en el software libre no existe una alternativa a sus necesidades.
Hay tras el proyecto GNU/Linux mucho más que un software gratis, implica también una manera de concebir la informática y una manera de relacionarse las personas con estos potentes recursos comunicacionales y entre sí. ¿No creen que vale la pena empezar a interesarse por GNU/Linux?

NE 116 - Julio 2000

Lo importante que debe tener en cuenta es que hoy no es la alternativa "software comercial vs software libre", sino "software libre Y software comercial", es decir, tenemos la posibilidad y necesidad de tomar cosas de uno y otro según las necesidades y proyectos, además el software libre permite integrar muy bien otros sitemas operativos y programas.

Concluyendo. Si bien en la parte final de esta unidad hemos vuelto a la escuela, en vez de seguir con otras profesiones, lo expuesto vale para ellas: el software libre está presente en todas ellas y lo que hemos visto aquí es aplicable a ellas

1 GNU significa una ironía, G significa GNU (o sea nada), y el resto es No Unix, y obviamente GNU/Linux es en realidad un Unix libre


Fernando J. Pisani
fjpisani@cignux.org.ar


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