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Martes 7 de diciembre de 2010

Opinión. 
¿De escuela técnica a bachiller?

Fernando Pisani (*)

Mientras el mundo iba a la destrucción masiva en 1914, aquí, en Rosario, se fundaba la primera Escuela Profesional de Mujeres. En ella se aprendían distintos oficios, la mayoría vinculados con la confección textil, corte y confección, hacer moldes, diseño de ropa, de todo. Tal fue su importancia, que luego incorporaría la terminalidad de administración, vinculada a la contabilidad y el Consejo Nacional de Educación Técnica (Conet) la designaría con el número 1 de las escuelas técnicas de la provincia (Enet Nº 1).

Muchas mujeres pasaron allí para tener su oficio y su título. Y luego también fue mixta.

La ley federal de educación, en 1993, hace desaparecer a las escuelas técnicas del sistema educativo, transformando toda la secundaria en un mal invento llamado polimodal.

Una medida coherente con un modelo de país que atacó la producción propia, que desindustrializó, que hizo desaparecer a la industria textil, como la de máquinas frigoríficas de la zona, eliminó títulos técnicos fundamentales, como mecánico, químico, electricista, aire acondicionado y refrigeración, y también atacó a los oficios, haciendo desaparecer a la formación de maestros de oficio.

Y tan profundo fue el ataque que ni siquiera los alumnos de la primaria debían recibir la vieja y tradicional materia de "actividades prácticas y manuales", donde aprendíamos rudimentos de carpintería, encuadernación, y hacíamos nuestros pequeños telares. Materia peligrosa si las hay, pues inculcaba el bicho del amor al trabajo y a nuestro trabajo, a nuestros productos.

Hoy, sabiendo ya a dónde conduce ese modelo, y estando en otro país que mira el futuro con algo más de esperanza; y con desde hace algunos años con nuevas leyes educativas, como la de formación técnico profesional -que repone a las escuelas técnicas y a la formación profesional-, o la nacional de educación -que repone la vieja primaria y secundaria-, resulta inexplicable la conducta del gobierno de Santa Fe.

Cuesta entender por qué se niega a aprobar las carreras de técnico aire acondicionado y refrigeración, mecánico, electricista, y en este caso particular, la carrera de técnico/a en producción de indumentaria.

¿Acaso no es bueno para Rosario y para la provincia contar con una carrera técnica que enseñara el arte de la confección del vestido, del diseño, del uso de las máquinas y herramientas textiles? ¿Cómo se ataca la falta de trabajo? ¿Cómo se van eliminando paulatinamente los planes asistenciales que son necesarios porque miles de personas no tienen posibilidades laborales ni capacitación y recurso para poner microemprendimientos?

Siendo chiquito, recuerdo con orgullo los pulóveres que me enviaba mi abuela en encomiendas, de Córdoba, hechos por ella misma. O recuerdo una tía, viuda muy joven, manteniendo a sus dos hijos gracias a la máquina de coser, haciendo cuellos de camisas y otras actividades de modista.

Vivimos en un país federal, donde los programas de estudio los elabora y aprueba cada provincia. ¿Por qué la provincia no elabora y aprueba una tecnicatura en la producción de indumentaria, para luego pedir la validez nacional, si se ve necesario? No le cuesta plata, pues la escuela que hablo, tiene las horas necesarias para tener su carrera técnica de seis años y el personal idóneo y lo viene reclamando hace años. Es inexplicable.

Sería bueno que las máximas autoridades de la provincia visitaran esa escuela, u otras que tienen en la provincia con esa misma problemática. Por si no lo saben y vieran, por ejemplo, el muestrario de diseños de vestidos fabricados con materiales no tradicionales, la calidad de los trabajos de los alumnos y alumnas, el compromiso de los docentes con su terminalidad que ven desaparecer por la inoperancia y desidia no sólo de este gobierno sino de los anteriores también.

Y los docentes se enteran ahora que el año que viene se terminará transformando esa orientación técnico profesional en un simple bachiller, es decir, desaparecerá definitivamente. Anteriores gobiernos daban la excusa de la vigencia de la ley federal.

Ya no está más ese argumento. A veces dicen que no ha bajado de Nación, lo que es un argumento falaz, pues los programas los hacen las provincias, desde la ley de transferencia de 1992, antes de la ley federal. Además hay muchos ejemplos de perfiles profesionales aprobados por Nación que aquí siguen sin implementarse, como los mencionados anteriormente. Y otras provincias como Misiones que tienen sus propias carreras provinciales en este tema.

Problema de plata no es. ¿Será porque los socialistas y radicales votaron en contra de la ley que repone a la educación técnica? Tampoco, pues luego en su programa preelectoral dijeron que la llevarían a la práctica, lo que hasta ahora no lo han hecho, dicho sea al pasar.

Lo cierto es que mientras el mundo se mataba en 1914 aquí se sembraba educación, se sembraba paz y amor al trabajo. Y no por casualidad en la época en que más avanzaron los derechos sociales de la mujer y los trabajadores en la Argentina (el derecho al voto a la mujer entre otros), se repartían máquinas de coser a las mujeres de sectores humildes.

¿Tal vez quieran que la industria textil no florezca nuevamente y que mucha gente siga dependiente de planes asistenciales en vez de contar con un oficio o con un título técnico? ¿Hay que importar e importar? (hasta hay gente que va a Paraguay a que le hagan el traje de novia). Desde Onganía a De la Rúa, con breves excepciones, las fábricas se transformaron en bailantas, shopping, estacionamiento o quedaron como edificios muertos, abandonados. ¿Acaso nadie recuerda a Estexa y lo que hay hoy allí?

No debe desaparecer esta terminalidad de esta Escuela Técnica N° 463 "Gregoria M. de San Martín", de Córdoba 2635, que incluso pronto tendrá su nuevo edificio pues se está construyendo dilatadamente hace más de seis años. Es matar nuevamente la esperanza.

Es el viejo modelo de país que no queremos, que no se basa en la producción propia, en el esfuerzo, en el ahorro, en la voluntad, en la justicia, en la igualdad.

La provincia de Santa Fe debe aprobar el programa de técnico/a en producción de indumentaria y hacer resurgir lo que mataron décadas de políticas antiargentina. No debe transformar esa escuela en una escuela bachiller. Va contra su historia. Trunca la esperanza de vida digna cientos de chicos y chicas. Pues, téngalo por seguro, quien realice esa terminalidad, no se lo verá revolviendo tachos de basura, o desocupados si futuros y marginados. Tendrán un oficio, tendrán un título técnico útil. Y amará el trabajo.

* Ex director provincial de Educación Media y Técnica.

fjpisani@intercol.org.ar
www.intercol.org.ar/fjpisani

Publicado en
http://www.lacapital.com.ar/opinion/De-escuela-tecnica-a-bachiller-20101207-0016.htm
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