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Fernando J. Pisani

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La crisis de las escuelas técnicas y el modelo de país y de región

Revista Novedades Educativas Nº 148. Abril de 2003. Pág. 20 al 23

Fernando Pisani

Las escuelas técnicas son el sector más golpeado por la reforma educativa aunque aún no se hayan percibido todas las consecuencias. La manera que se llevó a cabo la implementación agravó los vicios de origen y sin correctivos, es probable que la escuela técnica vaya desapareciendo, aunque quede el nombre en la fachada de cada institución.

La educación a nivel secundario en la Argentina nace con los Colegios Nacionales (1863), bachilleratos pensados para educar a los hijos de los sectores pudientes en su tránsito a la Universidad. Décadas después, para dar respuestas a demandas sociales y salvaguardar aquella educación casi de élite, se crean las escuelas de oficios, para los hijos de obreros y trabajadores, que les da una formación en matemática, lengua y el oficio elegido1. También se crean las escuelas normales, orientadas más que nada para la demanda de la mujer y luego a las necesidades de la masificación de la enseñanza primaria. Ya en el siglo XX, cuando en Argentina comienza el proceso de sustitución de importaciones y de industrialización, la enseñanza secundaria se va extendiendo, y lo que es muy importante: se crean las escuelas industriales y técnicas, que dan una mejor formación que las escuelas de oficios, mucho más integral y completa, y que son una de las bases para el desarrollo económico del país (para 1950 surge también la Universidad Obrera que luego dará lugar a la UTN, Universidad Tecnológica Nacional)

El mundo y Argentina cambian y la educación necesita transformaciones en todos sus niveles, en particular se ve que las escuelas técnicas deben actualizarse y transformarse para seguir contribuyendo al desarrollo productivo. Pero los mentores de la última reforma educativa ven otra cosa. No consideran necesaria la escuela técnica. Con una incorporación del área tecnología y de alguna visión del mundo del trabajo alcanza. Todas las escuelas medias y técnicas deben desaparecer dando lugar al llamado Polimodal2. Esto era coherente con un modelo de país: ¿para qué formación técnica si casi no va a haber industrias? ¿para qué invertir en ella si finalmente la mayoría quedará desocupada y los que consigan trabajo no lo harán por dicha formación?

Las Escuelas Técnicas resistieron el primer embate. Sólo a raíz de protestas se incorporó la figura del Trayecto Técnico Profesional (TTP), en realidad doce TTP o tecnicaturas, un complemento que las polimodales (especialmente las escuelas técnicas) podían optar para poder ofrecer algún título técnico en ellas, ya que les fueron prohibidos las posibilidades de seguir ofreciendo sus anteriores títulos técnicos.

Sería especular por qué se hizo eso, tal vez los especialistas leyeron que estábamos en la posmodernidad, que el mundo marchaba a la sociedad postindustrial, y de allí dedujeron que la educación técnica era algo del pasado, pues las actividades industriales ya eran algo del pasado (y no que postindustrial significa una mayor tecnificación y productividad de la industria y aparición de otras industrias y formas de producir y organizar la producción y los servicios)

O escucharon hablar de la globalización y viendo que los importadores, comerciantes y bancos tenían buenas ganancias supusieron que la riqueza surge del intercambio, o de la actividad bancaria y que era más barato traer cosas de afuera. Como si la plata para comprar lo que otros países producen viniera del aire, y no que las riquezas sólo provienen de la tierra y del trabajo productivo.

O al no conocer la producción desde adentro, ni del país ni de los países "modelos", tal vez pensaron que la tecnología es hoy tan compleja que sólo se puede tratar a un nivel universitario por lo que no tiene caso una formación de nivel medio (aunque lo que se hizo en la Universidad no refleja tampoco esto, desalentando la investigación). Obvio que no tuvieron en cuenta que aquella avanzada tecnología también requiere capacidades técnicas básicas y que la formación técnica de nivel medio es un semillero para la Universidad y la producción, y que ayuda a estimular la investigación y la creación que puede darse en la universidad y en la empresa. Y eventualmente los microemprendimientos.

Quién sabe. No obstante, señalemos que estos "teóricos", así como los funcionarios y funcionarias que tuvieron a su cargo tomar decisiones sin la idoneidad necesaria, ignoraron que en Argentina, la industria que emplea la mayor cantidad de mano de obra aún está muy alejada de la automación y la robótica y para muchas pequeñas y medianas empresas, la vieja y obsoleta cadena fordista y los métodos tayloristas son más avanzados de lo que están haciendo. E incluso el pasaje a niveles que acerquen a las tecnologías de punta, requieren de una formación y educación básica que no aparece en los planes de los ministerios, más interesados en destruir lo viejo que en reemplazarlo por algo superador.

Lo cierto es que ya instalada la reforma, tanto a nivel nacional como a nivel provincial había que tomar medidas en la implementación para evitar la eliminación de buena parte de la educación técnica, contrarrestando los efectos adversos, entre otros la pérdida de la identidad de la Escuela Técnica.

Porque obviamente desaparecía la razón de ser histórica de cada escuela, los planes de estudios, los títulos, todo. Si lo anterior era todo obsoleto -¿todo?- o aún en buena parte útil para la sociedad, lo cierto es que la escuela eran una integridad que se destruye.

Lamentablemente no se planteaba actualizar y modernizar las escuelas técnicas reformulando planes de estudio, capacitando y actualizando el personal, equipándola con las modernas tencologías y estrechando lazos con la comunidad, cambiando los modelos de gestión directiva y estimulando otros modelos de inserción en la sociedad y conexión con la producción, así como atender a las falencias históricas de las escuelas técnicas (formación muy débil en lo humanista, en lo expresivo y en lo artístico). No. Directamente se la hace desaparecer transformándola en un Polimodal, generalmente con la modalidad de "Producción de Bienes y Servicios", con la alternativa de poder tener opcionalmente y a contraturno algún itinerario de TTP o el TTP completo. Es decir, la escuela dejaba de ser técnica para ser una escuela Polimodal (como cualquier otra escuela, bachillerato, perito mercantil, comercial, etc), con una oferta técnica (generalmente a contraturno).

¿Y qué medidas se podría tomar para contrarrestar los efectos de esas políticas?

Veamos algunas de ellas.

Superar el quiebre entre el Polimodal y los TTP

Había que atender a la identidad de la escuela técnica, paliar el quiebre entre el Polimodal y los TTP existente incluso desde sus orígenes teóricos3, y por el Lecho de Procusto que imponía que las más de doscientas tecnicaturas existentes en el país, creadas por necesidades productivas anteriores, muchas de las cuales seguían existiendo, debían desaparecer admitiéndose sólo doce a las que había que encorsetarse.

Frente a esto la jurisdicción (la provincia de Santa Fe) agrava el problema: Llama a padres y alumnos a inscribirse en "la oferta de Polimodales de la Provincia de Santa Fe", excluyendo en la información y de la oferta a los TTP, es decir, a la educación técnica. Todas las escuelas son presentadas como polimodales y en los mapas elabora, y en la WEB, desaparece la educación técnica, lo que sigue aún hoy, dos años y medio después. Y no es argumento ninguna cuestión presupuestaria porque sólo se necesitaba unas horas frente a la computadora y una firma en un papel.

Por el contrario, lo que hay que hacer es repensar la escuela técnica integrando los TTP con los contenidos del Polimodal4, cosa que obviamente es muy difícil hacerlo sin una política activa y orientadora de la jurisdicción, no sólo en la capacitación, sino en la corrección de las limitaciones del Polimodal y creando para los TTP orientaciones distintas, donde la s demandas regionales o nacionales lo requieran y eventualmente TTP nuevos, como se hizo con el de automotores.5 Y sin caer en el absurdo de especializaciones tempranas, sí es necesario pensar que al menos los TTP deberían ser entre veinte y treinta, para abarcar las grandes necesidades de educación técnica que requiere el país. Y cada jurisdicción debería hacer el análisis, con sus escuelas y sus comunidades, de ver cuál sería necesario incorporar, como orientación nueva de un TTP existente o como TTP y el INET y el Consejo Superior tener la elacticidad suficiente para darle un curso dinámico.

Un ejemplo de las incoherencias (o si se lo mira de la perspectiva de la destrucción de la escuela técnica, coherencia...) de este modelo está dado por un hecho simple: cuando antes un alumno o alumna se inscribía en una escuela técnica, tenía que cursar todas las materias y obviamente aprobarlas. La escuela y su plan era uno, incluso aunque ofreciera varias terminalidades, para el alumno la escuela era una y debía ir obligadamente a contraturno si fuera necesario y aprobar todo. Hoy no. La jurisdicción (Santa Fe) se ha negado a dictar una legislación que establezca la obligatoriedad de cursar Polimodal+TTP quien se anote en una escuela técnica6, como sería lo lógico si realmente se quiere evitar la desarticulación, no sólo del TTP y Polimodal, sino de la escuela misma. Esto es naturalmente desmotivante y causal de complicaciones con alumnos y docentes, y contribuye al bajo compromiso con la formación técnica. "Total lo que vale para ingresar a la universidad es el Polimodal, así que falto a los módulos del TTP o si no estudio o no apruebo alguno no pasa nada". Lo coherente es que los padres y alumnos que sólo quieran el nivel Polimodal, se inscriban en las escuelas que sólo ofrecen el Polimodal, pero que si se inscriben en una escuela técnica, sepan que es obligatorio el cursado de lo que la escuela está ofreciendo: Polimodal+TTP o itinerario del mismo y eso debe estar legislado.

Otra: La política de tender a que las escuelas técnicas se ocupen a partir del Polimodal, perdiendo los 8vos y 9nos, también trae aparejadas pérdida de la calidad de la educación técnica, ya que los alumnos y alumnas no reciben la base técnica que la escuela tradicionalmente imparte en los 1º y 2º años de los viejos planes. Hoy a duras penas y no sin luchas, los docentes, a través de los EDI (Espacios Educativos Institucionales), la FAT (Formación en Ambientes de Trabajo) y los llamados pre-profesionales, intentan incluir algo de lo perdido por la Reforma, pero estos esfuerzos7, al no estar integrada en un modelo de nueva escuela técnica, ni impulsado desde la jurisdicción, tienen resultados limitados.

Todo esto termina haciendo poco creíble el título técnico del TTP. Las provincias y las escuelas que reducen la educación técnica al contraturno de los tres años del Polimodal en realidad lo que hacen es devaluar dichos títulos, pues ninguna empresa puede pensar con seriedad que un título técnico, ni siquiera de nivel medio, puede tener mucho valor si viene de un contraturno de tres años. Ya de por sí la carga del Polimodal es bastante grande. Como decía en NE de junio del 2000:

"Pero tal vez el argumento definitivo o la pregunta clave sería: ¿en qué momento el alumno/a se encuentra con la tecnicatura, "cerrando" una síntesis de lo que ha visto y vivido? ¿en qué momento sintetiza sus conocimientos técnicos/tecnológicos? ¿lo puede hacer mejor mezclado con el Polimodal y a contraturno o con un cuarto año aparte, dedicado exclusivamente a su formación técnica?8

En aquel artículo decía que "podemos convenir que no queremos formar a los chicos para mano de obra barata, ni una superespecialización y profesionalización que no corresponde al nivel secundario ni a la edad de los adolescentes. Tampoco queremos una educación técnica/tecnológica light o que sea una cáscara vacía que se hace para cumplir una orden: queremos una educación de calidad". Obviamente para que ello sea así, no sólo se necesita de aquel cuarto año, sino también de las bases que deben recibir en el 8º y 9º, aunque no aparezcan aún en ellos la figura del TTP. Si no se está engañando a los alumnos, a los padres y madres y a la sociedad y terminará pasando lo que con muchas universidades: "¿cuál es el nombre de quien te dio el título? ¿La UBA?, bien, ¿tal otra?, no". O "¿cuánto duró tu educación técnica? ¿Sólo hiciste tres años a contraturno del Polimodal o estuviste desde el 8º y tuviste un cuarto año?"

Todo esto es muy poco serio para una "transformación" que ha convocado a tantos especialistas, gastado tanta plata y producido tantos quiebres.

Pérdida de matrícula

Aquella política de llamar a inscribir al Polimodal, excluyendo a los TTP, agrava aún más los problemas de pérdida de matrícula en escuelas técnicas, a pesar de saber que muchas de estas verían caer las inscripciones por otras medidas tomadas por el Ministerio, como las provocada por los casos de reubicación del Tercer Ciclo en escuelas primarias en las ciudades de Rosario y Santa Fe9. Así ven cerrar divisiones de 8º y 9º cuando en realidad la obligatoriedad de esos años haría pensar todo lo contrario. Pero lo peor es que la jurisdicción no jerarquiza su propia educación técnica sino que la discrimina.

Se completa este panorama con criterios de evaluación y promoción que tienden aún al desgranamiento, a la sobreedad y a incrementar la exclusión. En varias escuelas, si no fuera por el comedor escolar, el plan de becas y el medio boleto, la situación sería aún peor, lo que no es para orgullecernos.

La transformación educativa debía producir mejoramiento de la calidad y una explosión de la matrícula por agregar dos años a la obligatoriedad, facilitando el acceso al nivel medio, pero los resultados son malos en función de la plata invertida, las convulsiones provocadas y las promesas realizadas. Incluso la calidad como el incremento de la repitencia y del desgranamiento, no son cuestiones provocadas exclusivamente por la crisis económica. Son expresión de una política "educativa".

¿Enseñar competencias o capacidades?

También había (y hay) que realizar el diseño curricular de los módulos de los TTP y capacitar a los docentes sobre lo que implica su estructura modular, que no son materias, ni disciplinas, ni áreas: son módulos con toda la carga pedagógica y de contenidos que ello implica. Pero la jurisdicción no realizó el diseño curricular de los módulos de los TTP ni capacitó a los docentes y directivos sobre como hacerlo.

Y a falta de dicho diseño curricular, las escuelas -como pudieron- tomaron los módulos que elaboró el INET, sin ser orientados de que dichos módulos están pensados en las competencias laborales (lo que era lógico), pero la escuela no enseña ni evalúa competencias laborales. La escuela enseña y evalúa capacidades, por lo que aquellos módulos debían y deben ser transpuestos para el ámbito escolar.

Todo esto afecta tremendamente la calidad de lo que se enseña, produciéndose en muchos casos un vaciamiento de contenidos, porque a veces el docente termina dando lo que daba antes, que tenía sentido importante en un programa de estudios estructurado y coherente que hoy no existe más. O intenta enseñar lo nuevo a la manera que se daban las materias teóricas o el taller, viendo que muchas veces lo expuesto en los módulos del INET son imposibles de dar en las horas asignadas (lo que es lógico, porque no son diseño curricular jurisdiccional sino orientaciones para este).

Modelo de país subyacente

En la implementación había que contrarrestar el modelo de país y de región que venía implícito en ciertas orientaciones. ¿Quiere la provincia de Santa Fe ser una gran estancia/chacra, con una importante casta burocrática, una industria limitada, una banca agiotista y un comercio centrado en sectores pudientes? ¿O pretende un modelo regional que descanse en un campo con más valor agregado, en la producción industrial, en las nuevas tecnologías y un papel relevante en el Mercosur?10 ¿Qué papel juega la educación en ello?

La educación no crea empleo, pero sí condiciones de empleabilidad. Juega además un rol vital en las iniciativas productivas, en los microemprendimientos y en su éxito. Cualquier país potencia o documento de la ONU defiende el papel la educación técnica a nivel medio. Aquí ni se defiende lo que se tiene. Y para muestra basta un botón:

Una industria clave y perdurable en el Mercosur es la del frío-calor. En nuestra región11 existían numerosas fábricas -aún quedan algunas- y contábamos con una escuela técnica que contribuía a ella. Pero como en el país sólo había tres o cuatro escuelas que formaban técnicos en refrigeración y aire acondicionado, el INET decidió excluir dicha tecnicatura de los TTP, ni siquiera la incluyó como orientación de algún TTP. Además, ¿para qué formar técnicos si sale más barato traer los equipos de Brasil o de Chile?. Y la Provincia no dijo ni "A" en su momento (ni luego) por defender su perfil regional y así una carrera que facilitaba (incluso hoy) empleo para muchos alumnos, desaparece sin pena ni gloria, aunque la escuela se resista y vaya al INET y gestione en la Jurisdicción, consiguiendo sólo desgaste e incertidumbres, justamente porque no existe un proyecto educativo y políticas activas que le den el peso que tienen que tener las tecnicaturas de nivel medio. Por eso es también muy pobre la vinculación que se ha buscado con el mundo empresario y con las universidades, ¿para qué intentar articulaciones?

Polimodal y TTP, capacitación cero.

Se sabía que esta transformación afectaría muy distinto a las escuelas medias (bachilleratos ) que a las técnicas. Porque el polimodal implicaba para los bachillerato su actualización intentando contrarrestar los déficit más grandes12. En cambio para las escuelas técnicas este cambio está mas cerca de "bachillerizar" a las escuelas técnicas que de superar las necesidades de actualización que demanda un modelo de país productivo. Con el agravante que no se crearon todas las horas necesarias para la "polimodalizacion." ni se dio la capacitación.

Así los problemas que demandaban soluciones de diseño educativo como los Talleres y los MEP (maestros de enseñanza práctica), se postergan para que se "resuelvan" por un largo proceso de extinción o probablemente se implementen medidas administrativas, transformando los cargos en horas, a contramano de lo que marcan las tendencias mundiales, de la necesidad de concentrar las cargas horarias de los docentes en cargos para la pertenencia institucional y el seguimiento y vinculación con los alumnos.

Conclusión

No existe, ni a nivel nacional ni jurisdiccional13, un proyecto educativo capaz de jugar un rol activo en el proceso de reconstitución social y salida del marasmo actual. Las palabras formación y educación son cada vez más sustituidas por contención. La política "educativa" se reduce a atemperar el conflicto, a ajustar y a perdurar, mechada con dosis de asistencialismo. Y que cada uno se arregle como pueda

El panorama parece desesparanzador, pero no todo está perdido. Aún se pueden implementar cambios que atenúen y reviertan estos daños. Y mientras no se hagan desde la Jurisdicción, la alternativa que tiene las escuelas es lo que están haciendo con éxito dispar muchos directivos y docentes: defender la educación técnica desde el propio lugar de trabajo, esperanzados con la frase de que las administraciones pasan y las instituciones quedan. Lo grave es que por nuestra propia inoperancia varias generaciones terminan siendo usados como conejitos de indias o deben pagar con una insuficiente formación y poca preparación para defenderse en un mundo complejo y hostil.

La seguimos

 

- ¿Cuál es la situación de las Escuelas Técnicas de Santa Fe con respecto al resto del país?


- En Capital Federal están tal cual antes de la reforma, recién ahora empezarán con los cambios. Que sepa, La Pampa fue la única provincia que organizó cursos de capacitación masivos para los MEP, para enseñar a transformar los módulos de los TTP del INET en diseño curricular. Santa Fe tiene algo importante a favor para poder defender la educación técnica: no se obligó como en la provincia de Bs.As. a que los TTP estuvieran condenados a desarrollarse todo a contraturno en el Polimodal (con grave caída de la educación impartida y gran deserción). Aquí se permite optar por hacer una parte de los módulos en un cuarto año (el sexto año tradicional). Esto da tiempo incluso para hacer las rectificaciones necesarias.

-Uno de los argumentos que se usaron para desmerecer la tecnicatura media es que los alumnos irían a la Universidad para su título

- La realidad que tenemos en Argentina, y no de hoy, es que la mayoría de los alumnos y alumnas no alcanzarán un título universitario y para muchos su única posibilidad de conseguir una tecnicatura es en la enseñanza pública y gratuita, a través de las escuelas técnicas o de las escuelas medias que implementen TTP completos. La comunidad debería preguntarse si son necesarias o no las tecnicaturas a nivel medio, y actuar en consecuencia.

  • ¿Cuál ha sido el papel del sindicato en todo esto?

  • El sindicato ha cometido muchos errores y tiene poca influencia de escuelas técnicas. Su interés ha sido más que nada gremial, oscilando generalmente entre la denuncia a la Ley Federal y la reivindicación salarial o laboral.

  • Pero la Ley Federal ¿no tiene que ver con todo esto?

  • La transformación educativa era necesaria. Y si bien la visión hegemónica de la Ley Federal debía ser criticada, había posibilidades de aprovechar los recursos ofrecidos para hacer una transformación pensando en las necesidades de los chicos y de la sociedad. De hecho el caos educativo en el país es la mejor demostración que se podía hacer casi cualquier cosa bajo su nombre. Quedarse en la denuncia aísla del proceso real. Es como si vamos obligados en un barco que tiene un destino que nos parece incorrecto y también estamos en desacuerdo con el capitán y la oficialidad, pero vemos que el barco tiene graves fallas y se va hundiendo poco a poco. Lo que debemos hacer es contribuir a salvar lo máximo posible y dar orientaciones para encontrar una orilla segura.

  • Pero ¿realmente es grave la situación de las escuelas técnicas?, no se nota a nivel mediático ni en conflictos.

  • No hay una crisis aguda. Parte de quienes perciben la situación saben que las pocas fuerzas que tenemos hay que usarlas positivamente, trabajando desde la propia institución, creando defensas y haciendo las cosas lo mejor que se pueda, ayudándose con docentes otras escuelas. Otros se sienten impotentes y los hay que tratan de sobrevivir individualmente a las distintas amenazas o creen que no pasará finalmente nada. El agravamiento de la crisis económica y social de este año y medio está sirviendo de tapadera para muchas cosas. Revertir esta situación no requiere gastos presupuestarios ni más inversión. Mas que nada convicción, proyecto y capacidad puesta en acción.

Fernando J. Pisani - fjpisani@intercol.org.ar

Docente del Instituto Politécnico General San Martín (UNR) y de la EET Nº 468.

Creador del Proyecto Intercol

Investigador del CERIR Educativo (Centro de Estudios de Relaciones Internacionales de Rosario, área educativa)

Fue Jefe del Departamento de Educación Técnica de la Dirección de Media y Técnica del Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe (año 2000) en cuya jefatura se dio marcha atrás en la decisión de que los TTP debían hacerse sólo a contraturno y se dio la opción de hacer una parte en el cuarto año.

  1. 1 Se necesitaba cuarto grado de la primaria para acceder a ellas

2 Ya antes (1969) habían desaparecido las escuelas normales

3 Ver al respecto "Polimodal y Trayectos Técnicos Profesionales: Rompecabezas para armar. NE" Nº 118. Pág 32 donde planteo el tema del quiebre más ampliamente y previo a la implementación.

4Al menos mientras siga esta división.

5 Llamativamente ausente de los originales, a pesar de ser la industria automotriz una de las más importantes, aún hoy, del país. TTP que sólo se logra incluir luego de varios años de reclamos de escuelas de varias provincias, especialmente de BsAs, y del trabajo teórico de muchos docentes con el INET para su elaboración y que obviamente el INET estuvo de acuerdo con su incorporación.

6Incluso el cuarto año si la escuela ofrece su TTP así.

7 Lamentablemente a veces con la mirada más puesta en la defensa del puesto de trabajo que en un nuevo proyecto de escuela técnica. Pero no por responsabilidad de los docentes (maestros de taller en la mayoría de los casos), que intuyen con acierto que al menos se salvaguarda algo a la escuela técnica, sino por las políticas hasta hoy hegemónicas.

8"Los Trayectos Técnicos Profesionales y el Polimodal" NEº ¿116?

9En la provincia de Santa Fe se dan todas las alternativas posibles de reubicación del tercer ciclo. En algunos pocos casos, el 7º se ubicó en las escuelas medias (por ejemplo en las escuelas pertenecientes a la universidad y algunas privadas y públicas). En otros el 8vo y 9º se ubicó en las escuelas primarias (preferentemente en las escuelas de la periferia de las ciudades Rosario y Santa Fe)., pero también en otras , y dando lugar a una crítica muchas veces cierta de "primarizar" la enseñanza secundaria, por falta de capacitación, edificación y equipamiento, aparte de temas de gestión. Y finalmente una buena parte del sistema educativo conserva el 7º en la vieja primaria y el 8vo y 9º en la secundaria con los consiguientes problemas de articulación (o mejor dicho, falta de esta).

10La pregunta va igual para el país

11Rosario, provincia de Santa Fe

12Supuestamente la incorporación del área tecnología y la modalización lo acercaría al mundo real, productivo y posibilitaría la adquisición de competencias inexistentes en el bachillerato tradicional.

13Provincia de Santa Fe