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El modelo de país que
subyace
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Cualquier país potencia o
documento de las Naciones Unidas defiende el
papel la educación técnica a nivel medio. Sin
embargo, en la Argentina ni se mantiene lo que
se tiene. Y para muestra basta un botón (y hay
varios): una industria clave y perdurable en el
Mercosur es la del frío-calor. En la región
santafesina existían numerosas fábricas -aún
quedan algunas- y se contaba con una escuela
técnica que contribuía a ella. Pero como en el
país sólo había tres o cuatro escuelas que
formaban técnicos en refrigeración y aire
acondicionado, el Inet decidió excluir dicha
tecnicatura de los TTP. La Provincia no hizo
nada por defender su perfil regional. Así una
carrera que facilitaba (incluso hoy) empleo para
muchos alumnos, desaparece sin pena ni gloria,
más allá de que la escuela se resista, vaya al
Inet y gestione en la jurisdicción,
consiguiendo sólo desgaste e incertidumbres.
Justamente porque no existe un proyecto
educativo y políticas activas que le den el
peso que tienen que tener las tecnicaturas de
nivel medio. Por eso es también muy pobre la
vinculación que se ha buscado con el mundo
empresario y con las universidades.
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Entre el viejo secundario y los
cambios posibles
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La aplicación de la ley federal
en el país muestra un mapa muy dispar. A esto no
escapa lo que pasa con la educación técnica. Por
ejemplo, en Capital Federal continúan con el
sistema viejo de secundario. La Pampa fue de las
pocas que organizó cursos de capacitación
masivos para los maestros de enseñanza práctica
(MEP), para enseñar a transformar los módulos de
los Trayectos Técnicos Profesionales del Inet en
diseño curricular. La situación de la
provincia de Buenos Aires es muy grave, porque
allí se obligó a que los TTP estuvieran
condenados a desarrollarse todos a contraturno
en el polimodal (con grave caída de la educación
impartida y gran deserción). En este sentido,
mejor está Santa Fe, que permite optar por hacer
una parte de los módulos en un cuarto año (el
sexto año tradicional). Esto da tiempo aún para
hacer las rectificaciones necesarias. Por
otra parte, en las discusiones dadas a partir de
la reforma, uno de los argumentos que se usaron
para desmerecer la tecnicatura media es que los
alumnos irían a la universidad para su título.
Pero la realidad es que la mayoría de los
alumnos y alumnas no pueden obtener un título
universitario y para muchos su única posibilidad
de conseguir una tecnicatura es en la enseñanza
pública y gratuita, a través de las escuelas
técnicas o de las escuelas medias que
implementen TTP completos. Cabe decir que,
en este proceso de cambios y reformas el gremio
docente ha cometido muchos errores y tiene poca
influencia de escuelas técnicas. Su interés ha
sido más que nada gremial, oscilando
generalmente entre la denuncia a la Ley Federal
y la reivindicación salarial o laboral. La
transformación educativa era necesaria. Y si
bien la visión hegemónica de la ley federal
debía ser criticada, había posibilidades de
aprovechar los recursos ofrecidos para hacer una
transformación pensando en las necesidades de
los chicos y de la sociedad. De hecho el caos
educativo en el país es la mejor demostración
que se podía hacer casi cualquier cosa bajo su
nombre. Quedarse en la denuncia aísla del
proceso real. Es como si vamos obligados en un
barco que tiene un destino que nos parece
incorrecto y también estamos en desacuerdo con
el capitán y la oficialidad, pero vemos que el
barco tiene graves fallas y se va hundiendo poco
a poco. Lo que queda por hacer es contribuir a
salvar lo máximo posible y dar orientaciones
para encontrar una orilla segura. F. P.
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