apuntes cignux
Fernando J. Pisani


El modelo de país que subyace

Cualquier país potencia o documento de las Naciones Unidas defiende el papel la educación técnica a nivel medio. Sin embargo, en la Argentina ni se mantiene lo que se tiene. Y para muestra basta un botón (y hay varios): una industria clave y perdurable en el Mercosur es la del frío-calor. En la región santafesina existían numerosas fábricas -aún quedan algunas- y se contaba con una escuela técnica que contribuía a ella. Pero como en el país sólo había tres o cuatro escuelas que formaban técnicos en refrigeración y aire acondicionado, el Inet decidió excluir dicha tecnicatura de los TTP.
La Provincia no hizo nada por defender su perfil regional. Así una carrera que facilitaba (incluso hoy) empleo para muchos alumnos, desaparece sin pena ni gloria, más allá de que la escuela se resista, vaya al Inet y gestione en la jurisdicción, consiguiendo sólo desgaste e incertidumbres. Justamente porque no existe un proyecto educativo y políticas activas que le den el peso que tienen que tener las tecnicaturas de nivel medio. Por eso es también muy pobre la vinculación que se ha buscado con el mundo empresario y con las universidades.


Entre el viejo secundario y los cambios posibles

La aplicación de la ley federal en el país muestra un mapa muy dispar. A esto no escapa lo que pasa con la educación técnica. Por ejemplo, en Capital Federal continúan con el sistema viejo de secundario. La Pampa fue de las pocas que organizó cursos de capacitación masivos para los maestros de enseñanza práctica (MEP), para enseñar a transformar los módulos de los Trayectos Técnicos Profesionales del Inet en diseño curricular.
La situación de la provincia de Buenos Aires es muy grave, porque allí se obligó a que los TTP estuvieran condenados a desarrollarse todos a contraturno en el polimodal (con grave caída de la educación impartida y gran deserción). En este sentido, mejor está Santa Fe, que permite optar por hacer una parte de los módulos en un cuarto año (el sexto año tradicional). Esto da tiempo aún para hacer las rectificaciones necesarias.
Por otra parte, en las discusiones dadas a partir de la reforma, uno de los argumentos que se usaron para desmerecer la tecnicatura media es que los alumnos irían a la universidad para su título. Pero la realidad es que la mayoría de los alumnos y alumnas no pueden obtener un título universitario y para muchos su única posibilidad de conseguir una tecnicatura es en la enseñanza pública y gratuita, a través de las escuelas técnicas o de las escuelas medias que implementen TTP completos.
Cabe decir que, en este proceso de cambios y reformas el gremio docente ha cometido muchos errores y tiene poca influencia de escuelas técnicas. Su interés ha sido más que nada gremial, oscilando generalmente entre la denuncia a la Ley Federal y la reivindicación salarial o laboral.
La transformación educativa era necesaria. Y si bien la visión hegemónica de la ley federal debía ser criticada, había posibilidades de aprovechar los recursos ofrecidos para hacer una transformación pensando en las necesidades de los chicos y de la sociedad. De hecho el caos educativo en el país es la mejor demostración que se podía hacer casi cualquier cosa bajo su nombre. Quedarse en la denuncia aísla del proceso real. Es como si vamos obligados en un barco que tiene un destino que nos parece incorrecto y también estamos en desacuerdo con el capitán y la oficialidad, pero vemos que el barco tiene graves fallas y se va hundiendo poco a poco. Lo que queda por hacer es contribuir a salvar lo máximo posible y dar orientaciones para encontrar una orilla segura.
F. P.

Diario La Capital todos los derechos reservados

volver a listado de artículos