| El
desafío de recuperar la escuela técnica
Fernando Pisani
(*)
Hace diez años
Santa Fe daba inicio al ataque a fondo contra las Escuelas Técnicas
y las Escuelas Medias, siguiendo a rajatabla los dictados de la
política noventista, dictaminado la eliminación de
los títulos tradicionales del secundario (Bachiller, Perito
Mercantil, “Técnicos en,.,.” e iniciaba el proceso
de primarización de las escuelas secundarias, sea llevando
sus dos primeros años a las escuelas primarias o dejándolos
en el edificio pero transformándolos en una continuación
de la nueva primaria, llamada EGB.
Esto implicaba también eliminar en esos años disciplinas
como Historia, Geografía, Física, Química,
Biología... Y también eliminar el sexto año
de las Escuelas Técnicas, que debían transformarse,
como las Medias, en “Polimodales”, un invento de los
“pedagogos especialistas” de Argentina y otros lugares
del mundo.
La primer resistencia
fuerte que tuvo fue cuando pretendió eliminar los Talleres,
columna vertebral de la Escuela Técnica y tuvieron que admitir
que podían seguir existiendo, pero “no eran promocionables”,
es decir, si se aprobaba o no, no importaba...
La “implementación”
de la Ley Federal, “a la santafesina” fue un mamarracho:
ni se crearon las horas correspondientes a los nuevos planes, muchos
docentes fueron reubicados en las nuevas materias no por sus saberes
sino porque ellas coincidían con sus horarios de trabajo,
la capacitación estuvo ausente y la lista de aberraciones
sería larga.
Como parte de
la resistencia en el 2000 los directivos de las escuelas ex CONET
se ponen de acuerdo con mantener el sexto año, especulando
que cuando llegara el momento de que la transformación llegara
a esa instancia la administración sería otra y se
vería obligada a aprobarlo. Y así fue.
En el 2004 y
por un año y medio, la nueva gestión administrativa,
sin romper con el esquema de la Ley Federal, dio espacios para que
las escuelas técnicas comenzaran a lograr algunas de sus
reivindicaciones: se aprobó el sexto año, se logró
validez nacional a algunos títulos técnicos, comenzó
un proceso de reequipamiento, se reconoció al menos verbalmente
la importancia de la educación técnica profesional
y comenzó un proceso, con directivos y docentes, de definir
nuevos planes de estudios, en primer lugar para unificarlos (había
y hay más planes de estudio que escuelas). También
se impulsó a nivel nacional la elaboración de una
nueva Ley que pusiera en pie a la educación técnica
en el país, y así fue en el 2005 con la aprobación
de la Ley de Educación Técnico Profesional (ETP),
que venció las resistencias gracias a la decisión
del gobierno nacional.
Pero la primavera
duró poco. Un cambio de ministro pone de nuevo una conducción
que defiende el modelo noventista y comienza a deshacer los pocos
avances conseguidos. Pero si bien se negará a adherir a la
Ley de ETP, no puede evitar que los escuelas técnicas y algunas
medias comiencen un proceso de equipamiento, gracias a los Planes
de Mejora, que sabiamente, a instancias del INET, se dictaminan
que esté en manos de las propias escuelas y no de los ministerios.
Y a pesar de
que al año siguiente se le suma una nueva ley, la Ley Nacional
de Educación, que pone fin a la Ley Federal, dicha administración,
para mantener el modelo noventista, llega hasta un intento postrero,
quince días antes de las elecciones provinciales, a pretender
imponer entre gallos y medianoche una ley provincial que recogía
lo peor de la Ley Federal, pero su maniobra es descubierta y repudiada.
Hoy, a tres
y dos años respectivamente de aprobadas aquellas leyes nacionales,
lamentablemente en Santa Fe sigue aplicándose el mismo modelo
de la ley Federal, los mismos planes de estudio y criterios, aunque
se hayan suprimido o cambiado algunos nombres y formalmente se vuelva
a hablar de escuela primaria y secundaria.
La ley de Educación
Técnica sigue sin cumplirse. No se ve ningún intento
en hacer desaparecer los TTP y su modelo “modularizado”,
haciendo aparecer de nuevo los planes de estudio disciplinares,
integrados, de seis años como mínimo, para los títulos
técnicos que han sido suprimidos (Técnico Mecánico,
Electricista, Electromecánico, Químico, Aire Acondicionado
y Refrigeración, entre otros) y se deja que cada escuela
se arregle como pueda y por supuesto no se están formando
en esta provincia esos técnicos, como si no hicieran falta...
Si bien es más
fácil destruir que construir, es necesario no ser morosos
y empezar a construir un sistema que pueda resolver con justicia
el dilema de educar con inclusión y calidad, solidaridad
e igualdad.
*Docente
del Instituto Politécnico (UNR) y de escuelas técnicas
de Rosario. Ex director Provincial de Educación Media y Técnica.
fjpisani@intercol.org.ar
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