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27 de diciembre de 2008

El desafío de recuperar la escuela técnica

Fernando Pisani (*)

Hace diez años Santa Fe daba inicio al ataque a fondo contra las Escuelas Técnicas y las Escuelas Medias, siguiendo a rajatabla los dictados de la política noventista, dictaminado la eliminación de los títulos tradicionales del secundario (Bachiller, Perito Mercantil, “Técnicos en,.,.” e iniciaba el proceso de primarización de las escuelas secundarias, sea llevando sus dos primeros años a las escuelas primarias o dejándolos en el edificio pero transformándolos en una continuación de la nueva primaria, llamada EGB.

Esto implicaba también eliminar en esos años disciplinas como Historia, Geografía, Física, Química, Biología... Y también eliminar el sexto año de las Escuelas Técnicas, que debían transformarse, como las Medias, en “Polimodales”, un invento de los “pedagogos especialistas” de Argentina y otros lugares del mundo.

La primer resistencia fuerte que tuvo fue cuando pretendió eliminar los Talleres, columna vertebral de la Escuela Técnica y tuvieron que admitir que podían seguir existiendo, pero “no eran promocionables”, es decir, si se aprobaba o no, no importaba...

La “implementación” de la Ley Federal, “a la santafesina” fue un mamarracho: ni se crearon las horas correspondientes a los nuevos planes, muchos docentes fueron reubicados en las nuevas materias no por sus saberes sino porque ellas coincidían con sus horarios de trabajo, la capacitación estuvo ausente y la lista de aberraciones sería larga.

Como parte de la resistencia en el 2000 los directivos de las escuelas ex CONET se ponen de acuerdo con mantener el sexto año, especulando que cuando llegara el momento de que la transformación llegara a esa instancia la administración sería otra y se vería obligada a aprobarlo. Y así fue.

En el 2004 y por un año y medio, la nueva gestión administrativa, sin romper con el esquema de la Ley Federal, dio espacios para que las escuelas técnicas comenzaran a lograr algunas de sus reivindicaciones: se aprobó el sexto año, se logró validez nacional a algunos títulos técnicos, comenzó un proceso de reequipamiento, se reconoció al menos verbalmente la importancia de la educación técnica profesional y comenzó un proceso, con directivos y docentes, de definir nuevos planes de estudios, en primer lugar para unificarlos (había y hay más planes de estudio que escuelas). También se impulsó a nivel nacional la elaboración de una nueva Ley que pusiera en pie a la educación técnica en el país, y así fue en el 2005 con la aprobación de la Ley de Educación Técnico Profesional (ETP), que venció las resistencias gracias a la decisión del gobierno nacional.

Pero la primavera duró poco. Un cambio de ministro pone de nuevo una conducción que defiende el modelo noventista y comienza a deshacer los pocos avances conseguidos. Pero si bien se negará a adherir a la Ley de ETP, no puede evitar que los escuelas técnicas y algunas medias comiencen un proceso de equipamiento, gracias a los Planes de Mejora, que sabiamente, a instancias del INET, se dictaminan que esté en manos de las propias escuelas y no de los ministerios.

Y a pesar de que al año siguiente se le suma una nueva ley, la Ley Nacional de Educación, que pone fin a la Ley Federal, dicha administración, para mantener el modelo noventista, llega hasta un intento postrero, quince días antes de las elecciones provinciales, a pretender imponer entre gallos y medianoche una ley provincial que recogía lo peor de la Ley Federal, pero su maniobra es descubierta y repudiada.

Hoy, a tres y dos años respectivamente de aprobadas aquellas leyes nacionales, lamentablemente en Santa Fe sigue aplicándose el mismo modelo de la ley Federal, los mismos planes de estudio y criterios, aunque se hayan suprimido o cambiado algunos nombres y formalmente se vuelva a hablar de escuela primaria y secundaria.

La ley de Educación Técnica sigue sin cumplirse. No se ve ningún intento en hacer desaparecer los TTP y su modelo “modularizado”, haciendo aparecer de nuevo los planes de estudio disciplinares, integrados, de seis años como mínimo, para los títulos técnicos que han sido suprimidos (Técnico Mecánico, Electricista, Electromecánico, Químico, Aire Acondicionado y Refrigeración, entre otros) y se deja que cada escuela se arregle como pueda y por supuesto no se están formando en esta provincia esos técnicos, como si no hicieran falta...

Si bien es más fácil destruir que construir, es necesario no ser morosos y empezar a construir un sistema que pueda resolver con justicia el dilema de educar con inclusión y calidad, solidaridad e igualdad.

*Docente del Instituto Politécnico (UNR) y de escuelas técnicas de Rosario. Ex director Provincial de Educación Media y Técnica.

fjpisani@intercol.org.ar