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"Cambiar
la forma de calificar degrada el nivel de enseñanza"
Por María
Laura Favarel
La nueva calificación
que dispuso el Ministerio de Educación provincial, por la
cual los alumnos del secundario aprueban con seis en vez de con
siete, genera debate en el ámbito académico. Es más,
para el especialista Fernando Pisani, directamente implica "degradar
el nivel de enseñanza" en un marco en el que el sistema
tampoco es favorable.

Pisani fue director
provincial de Educación Media y Técnica durante el
período 2004-2006. Durante su gestión fue uno de los
que abogó para que los alumnos aprobaran con 7, justo lo
contrario de lo que indica el nuevo sistema de evaluación
que regirá este año. "Vamos para atrás",
consideró ayer al analizar el nuevo esquema de evaluación.
Los que repiten.
Ante los argumentos de que el nuevo sistema de calificación
bajará los índices de repitencia, el especialista
consideró que la escuela busca ser cada vez más contenedora
y menos exigente. "Para evitar la repitencia se demanda menos
a los chicos, pero finalmente no aprenden. ¿De qué
sirve que pasen de grado si no saben nada?", se cuestionó.
En ese orden,
señaló que "hay quienes terminan el secundario
sin saber leer ni escribir". Y hasta lo demuestra. En una encuesta
que realizó a alumnos de tercer año de polimodal (hoy
5º año) preguntó por el significado de 20 palabras
(contenidas en el preámbulo de la Constitución nacional).
Los que más lograron contestar sólo conocían
cinco vocablos.
A su entender,
se está buscando una escuela "que retiene a los chicos
a cualquier costo", en un marco en el que el sistema no es
favorable (se ve en los fracasos de quienes intentan comenzar la
Universidad). Así, calificó a la variante en la calificación
como "un retroceso, aunque el número (6 ó 7)
sea convencional".
Pisani recordó
que "años atrás la mochila era muy pesada porque
se cargaban libros, después se cambiaron por fotocopias y
ahora los chicos estudian de apuntes. Es necesario recordar que
una parte se aprende en las clases, pero otra afuera: hay que estudiar,
y los chicos no están acostumbrados a hacer los deberes,
sentarse y tener disciplina; por eso les cuesta tanto la facultad",
argumentó y señaló que así "la
universidad seguirá siendo para pocos".
Falacia. En
cuanto a los planes de estudio, destacó que "la nueva
secundaria es en realidad el polimodal disfrazado, porque no se
cambiaron los planes de estudio. En vez de materias como historia,
geografía, química o matemática, se mantienen
las áreas generales, en donde poco se sabe de cada disciplina",
aseguró.
Así,
sin medias tintas, destacó que los cambios en educación
"son una mala señal para la sociedad. Estamos retrocediendo.
En vez de mejorar la calidad, se aumenta la retención sin
calidad", consideró.
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